Lo que la videncia nos puede enseñar

  • De una manera u otra hemos escuchado la palabra «videncia», en muchos casos por los medios audiovisuales, películas de terror, periódicos, etc. Lo cual nos lleva a preguntarnos cuál es su auténtica definición o sobre la verdadera existencia de esta.

    La videncia existe desde tiempos inmemorables y ha sido practicada por personas que tuvieron el poder de la clarividencia desde una edad temprana. Esta facultad es innata de algunas personas pues desde su nacimiento llegan a tener el sentido de precognición muy desarrollado. Mediante esta práctica se puede visualizar un suceso que ya sucedió o que está por ocurrir: Se pueden ver imágenes, oír voces; o diferentes sensaciones que le permitan acceder a lo desconocido.

    La posibilidad de ver lo que está oculto para otros libera al tercer ojo, el cual mediante sesiones especiales puede descubrir aquello que ha estado oculto en el tiempo, en el espacio, energías o cuerpos no materiales. Para ello, el clarividente lo percibirá de manera involuntaria o mediante un estado de trance: modo alterado de la conciencia.

    Por otro lado, si bien el vidente alcanza percibir el pasado, el presente y futuro de una persona (problemas), puede servir de guía sobre lo que debe cambiar la persona para que su futuro sea más favorable. Sin embargo este cambio se realizará solo si la persona decide hacerlo correctamente. Por ello, el aura, los chacras y vivencias del pasado ayudarán al vidente a canalizar la respuesta que necesitamos.